Es una casa perfecta tanto para ir en pareja (el jacuzzi es una pasada) como para ir en familia, no importa si los niños son bebés (las cunas están en perfectas condiciones) ó si son un poquito más mayorcitos ya que tienes un montón de juegos, juguetes, libros y pelis para entretenerles. Las habitaciones son amplias y llenas de detalles que te hacen sentir como en casa.
Tienes un montón de información turística para conocer toda La Rioja pero además Rosana es como una enciclopedia de la zona que lo mismo te recomienda ir a un bonito pueblo que te indica dónde puedes aparcar en Logroño.
Los desayunos son todo casero y recién hecho, desde el zumo de naranja hasta el bizcocho (uuuummm qué rico está el bizcocho). Y si cenas un día allí la ensalada está hecha con productos de su propia huerta.
Rosana, prometo hacer la receta del bizcocho pero seguro que tenemos que volver porque no estará igual el que yo haga.


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